
¿Cuántas veces has intentado hacer un presupuesto familiar y a las dos semanas ya lo dejaste olvidado en algún cajón (o peor, en alguna carpeta perdida de tu celular)? No te sientas mal: le pasa al 78% de las personas que lo intentan por primera vez, según un estudio del INEGI sobre hábitos financieros en México.
La buena noticia es que el problema no eres tú. El problema es que nadie te enseñó a crear un presupuesto realista, uno que se adapte a tu vida real, no a la vida perfecta de influencers financieros. En este artículo vas a aprender el método exacto que usan las familias que sí logran controlar sus finanzas del hogar sin volverse locos en el intento. Te prometo que es más sencillo de lo que crees, y lo mejor: funciona aunque no seas experto en Excel ni te gusten las matemáticas.
¿Por qué tu presupuesto anterior no funcionó? (spoiler: no es tu culpa)
Antes de empezar de cero, vale la pena entender por qué fallan la mayoría de los presupuestos familiares. Según expertos en finanzas personales, estos son los tres errores más comunes:
Error #1: Ser demasiado estrictos. Hacer un presupuesto con cero pesos para “gustos” es como hacer dieta eliminando TODO lo rico. Eventualmente vas a tronar. Un presupuesto que funcione debe incluir dinero para disfrutar la vida, aunque sea un poquito.
Error #2: No rastrear los gastos hormiga. Esos 35 pesos del café, los 50 del estacionamiento, los 80 de los chilaquiles de la esquina… suman más de $3,000 al mes y nadie los cuenta. Son los enemigos silenciosos de tu organización financiera.
Error #3: Hacerlo complicadísimo. Si necesitas un doctorado en finanzas para entender tu propio presupuesto, algo está mal. La simplicidad es tu mejor aliada.
El método 50/30/20: tu nuevo mejor amigo
Olvídate de hojas de cálculo con 47 categorías. Vamos a usar la regla más efectiva (y simple) del mundo: el método 50/30/20, creado por la senadora y economista Elizabeth Warren.
Así funciona:
- 50% para necesidades básicas: Renta, comida, transporte, servicios, escuela de los niños. Todo lo que NO puedes eliminar sin que colapse tu vida.
- 30% para gustos y estilo de vida: Salidas a cenar, Netflix, el gym, ropa nueva, ese café que tanto te gusta. Sí, mereces disfrutar tu dinero.
- 20% para ahorro y deudas: Fondo de emergencias, abono extra a la tarjeta de crédito, ahorro para vacaciones o el enganche del coche.
Ejemplo real con sueldo mexicano:
Imagina que tu familia tiene un ingreso mensual de $15,000:
- Necesidades: $7,500
- Gustos: $4,500
- Ahorro/deudas: $3,000
¿Ves? No necesitas ser millonario para aplicarlo. Funciona con cualquier cantidad.

Paso a paso: cómo armar tu presupuesto familiar en 30 minutos
Paso 1: Reúne a la familia (sí, a todos)
Las finanzas del hogar no son cosa de una sola persona. Siéntense todos, aunque sea 20 minutos. Si tus hijos son grandes, inclúyelos. Aprenderán algo valiosísimo que no les enseñan en la escuela.
Pregunta clave para este momento: ¿Cuánto entra realmente cada mes? Suma todos los ingresos fijos (sueldos, pensiones, rentas). No incluyas bonos o ingresos extras todavía; esos son cereza del pastel.
Paso 2: Lista TODOS tus gastos fijos
Saca tus estados de cuenta de los últimos 3 meses y anota todo lo que pagas sí o sí:
- Renta o hipoteca
- Luz, agua, gas, internet
- Colegiaturas
- Gasolina o transporte
- Despensa básica
- Seguros
- Pagos mínimos de deudas
Truco de oro: Usa tu banca móvil. Casi todos los bancos ya categorizan tus gastos automáticamente. Es como hacer trampa, pero legal.
Paso 3: Rastrea tus gastos hormiga (la parte que nadie quiere hacer)
Durante DOS SEMANAS, anota absolutamente todo lo que gastes. Todo. Ese chicle de $5 también cuenta. Puedes usar:
- Una app como Fintonic o Monefy (gratis)
- Una libretita (old school pero efectivo)
- Las notas del celular
Este ejercicio te va a volar la cabeza. La mayoría descubre que gasta entre $2,000 y $4,000 pesos al mes en cosas que ni recordaba haber comprado.

Paso 4: Asigna cada peso a una categoría
Ahora viene la magia. Toma tu ingreso total y distribúyelo siguiendo el 50/30/20. Sé honesto: si tu renta se come el 60% de tu sueldo, quizá debas considerar opciones más económicas a mediano plazo.
Categorías recomendadas dentro del 50% de necesidades:
- Vivienda (renta/hipoteca)
- Servicios básicos
- Alimentación
- Transporte esencial
- Salud y medicinas
- Educación básica
Categorías dentro del 30% de gustos:
- Entretenimiento
- Comer fuera
- Hobbies
- Suscripciones (streaming, revistas)
- Ropa no esencial
- Regalos
Paso 5: Automatiza todo lo que puedas
La fuerza de voluntad es limitada. No confíes solo en tu disciplina. Automatiza:
- Configura transferencias automáticas el día que te pagan hacia una cuenta de ahorro separada (el famoso “págarte a ti primero”).
- Programa tus pagos de servicios para que no se te olviden.
- Si recibes aguinaldo o bonos, decide ANTES a dónde irán esos recursos.
Dato curioso: Estudios de comportamiento financiero demostran que las personas que automatizan ahorran 3 veces más que quienes lo hacen “cuando sobra”.
Los tres secretos para mantener tu presupuesto vivo
Secreto #1: Revísalo cada semana (solo 10 minutos)
Los viernes por la tarde, checa rápido cómo vas. ¿Te pasaste en restaurantes? Ajusta la siguiente semana. ¿Te sobraron $200 en transporte? Muévelos a ahorros o dátelo gusto con algo pequeño.
Secreto #2: Crea un fondo de “imprevistos del mes”
Siempre, SIEMPRE pasa algo: la fiesta de cumpleaños de último minuto, que se descompone el refri, el regalo del intercambio. Destina $500-$1,000 mensuales a esta categoría. Te salvará la vida.
Secreto #3: Celebra las victorias pequeñas
¿Lograron ahorrar $1,000 este mes? ¡Celébralo! La organización financiera no se trata de sufrir, se trata de tener control y paz mental. Reconoce tus avances.
¿Y si nuestros ingresos son irregulares?
Si eres freelancer, tienes negocio propio o tus ingresos varían, el método cambia un poco:
- Calcula tu promedio de ingresos de los últimos 6 meses.
- Haz tu presupuesto con el mes más bajo. Así nunca te quedas corto.
- Los meses buenos, guarda la diferencia. Ese colchón te salvará en meses flacos.
- Separa impuestos desde el primer día (si aplica). No hay sorpresa más fea que un SAT enojado.
La regla de oro que cambiará tu vida financiera
Aquí va el mejor consejo que escucharás hoy: Tu presupuesto familiar no es una cárcel, es un mapa.
No se trata de privarte de todo. Se trata de saber exactamente a dónde va cada peso y decidir conscientemente en qué quieres gastar tu dinero. Cuando tienes claridad, las decisiones financieras dejan de ser estresantes.
¿Quieres comprarte esos tenis que llevas meses viendo? Perfecto. Pero ahora sabrás exactamente de dónde saldrá ese dinero y qué estás dejando de comprar a cambio. Eso es poder real.
Conclusión: tu presupuesto es el inicio, no el final
Un presupuesto familiar que funcione es como ir al gimnasio: las primeras semanas son difíciles, pero después se vuelve hábito. Y cuando veas que por primera vez en años tienes dinero guardado para emergencias, que puedes darte gustos sin culpa y que ya no peleas con tu pareja por dinero… entenderás que valió totalmente la pena.
No necesitas ser perfecto. Necesitas ser constante. Empieza hoy, aunque sea con una libreta y 15 minutos. Tu yo del futuro te lo agradecerá. ¿Ya tienes presupuesto o vas a empezar uno? La mejor inversión que puedes hacer es en tu educación financiera. Este es tu primer gran paso.



